jueves, 1 de abril de 2021

Triduo en honor de Nuestra Señora de la Soledad


La pasada semana ―quinta semana de Cuaresma―, tuvo lugar el solemne triduo que, anualmente, dedica a su sagrada titular mariana la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad en la sede canónica de la propia corporación; triduo que ―al igual que sucediera con las procesiones de penitencia― tuvo que ser suspendido el pasado año, debido a las severas medidas que, ante la creciente gravedad de la crítica situación de alerta sanitaria en que se encontraba inmersa nuestra nación, fueron adoptadas por las autoridades competentes al respecto.

Para la celebración del solemne triduo cuaresmal del presente año, la venerada imagen de la Santísima Virgen lucía su maravilloso terno procesional. En esta ocasión, también estrenaba un elegante fajín ―confeccionado y donado por doña Estrella Salguero López, camarera―, una preciosa cruz pectoral ―donada por la misma persona―, que pendía de un pequeño lazo de la bandera nacional, en homenaje a los fallecidos en España durante este último año, y una delicada blonda como tocado ―cedida por don Eduardo Serrano Gómez, vestidor―.

Por su parte, el consiliario de la hermandad desgranó el significado de la advocación que ostenta la bendita imagen titular de la cofradía, exhortando a los presentes a acompañar a la Virgen en los momentos más dolorosos de su existencia y no a recurrir a la misma solo ante nuestras circunstancias más desfavorables. Asimismo, aludió al inmaculado corazón de María, lugar en que ―desde que fuese encarnado el Verbo Divino en su seno― guardaba y meditaba cada una de las experiencias vividas junto a su hijo, y también elogió la divina maternidad de la Santísima Virgen, quien, a pesar de no comprender el motivo de tanto sufrimiento, mantuvo viva, en todo momento, su confianza en el Señor.