martes, 15 de septiembre de 2026

Os saludamos, Madre y Señora nuestra de la Soledad, en el día de vuestra festividad


Hoy, 15 de septiembre, la Iglesia universal celebra la memoria de los Dolores de la Bienaventurada Virgen María, que, de pie, junto a la cruz de Jesús ―su hijo―, estuvo íntima y fielmente asociada a su pasión salvadora (Martirologio Romano).

Purísima Virgen, María Santísima de la Soledad,
traspasada de dolor con la espada que profetizó Simeón,
cuidadosa y necesitada huyendo a Egipto,
triste y atribulada buscando al hijo perdido,
llena de amargura y lágrimas encontrándolo con la cruz a cuestas,
afligida y ansiosa viéndolo agonizar y morir,
angustiada y atormentada con el hijo muerto en los brazos,
sola y sin consuelo dejándolo sepultado,
humildemente, os ruego que la gracia que os pido
me la alcancéis de su divina majestad.

domingo, 11 de enero de 2026

345 litros de generosidad

Ayer, sábado 10 de enero, la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad entregó a la Casa de Acogida Madre del Redentor de Córdoba 345 litros de leche, resultado de los 297 litros y 32 euros ―importe con que se han comprado 48 litros― recogidos el pasado 16 de noviembre, Jornada Mundial de los Pobres, durante el solemne besamanos a la Santísima Virgen, gracias a la inestimable colaboración de los fieles asistentes a dicho acto de culto.


La Casa de Acogida Madre del Redentor es un centro residencial para personas sin hogar, dependiente de Cáritas Diocesana de Córdoba ―organismo encargado de su gestión, en colaboración con las Hermanas Mercedarias de la Caridad―.


José Luis Rodríguez Guirao, director de la propia casa y responsable del Programa Personas sin hogar de Cáritas Diocesana, agradeció, de manera efusiva, este sencillo gesto de solidaridad de la Hermandad de la Soledad de Villa del Río, que renueva, por octavo año consecutivo, su compromiso con los más desfavorecidos.


Los trescientos cuarenta y cinco litros de leche recibidos de parte de la entidad cofrade villarrense irán destinados, íntegramente, a las personas sin hogar que atiende el organismo social diocesano en el Ala de Baja Exigencia ―anexa a la propia casa―, así como a través del Dispositivo Móvil de Emergencia Social; según la institución beneficiaria, la cantidad de leche donada supone la provisión necesaria de esta especie para unos cuarenta días.